lunes, 15 de junio de 2015

Te creo

te creo
si me dices que el sol
se oculta noche a noche 
muriendo de vergüenza 
huyendo de la luna
o si me hablas maravillas
de la honestidad de los políticos.

te creo porque
¿cómo no creerte?
si construyes conmigo una fortaleza impenetrable
hecha de ladrillos de intimidad y cemento de confianza
porque ¿cómo no creerle a esos labios tan castos?
¿a esa mente tan cándida?

te creo, y es más,
te sé.
de tus milagros soy el principal testigo,
tu coraje y valentía yo siempre venero.
y si me dicen que no es cierto, pues no les creo
y si me muestran que así es, pues no me importa
y si me juran que no existes, 
pues una y otra vez te inventaré.

te creo a ti y una y mil veces,
no sólo te creo, además creo en ti, además te profeso
porque no hay biblia más sagrada ni creencia más pura
que los cariños tiernos que al oído me susurras
o la verdad imperante del discurso de tus besos.